sábado, 27 de febrero de 2016

Aprender Haciendo




La educación, desde sus primeras experiencias y reflexiones; es considerada, además de un acto de conocimiento, como una toma de conciencia de la realidad y una lectura del mundo que precede a la lectura de la palabra. Y es que en efecto, el método de alfabetización de Freire parte de la apropiación problematizadora de la realidad y de la discusión de las lecturas “ingenuas” de los educadores y educandos, quienes a través del diálogo sobre problemas significativos, aprehenden críticamente su mundo, a la vez que aprenden a leer y escribir. En oposición a la concepción bancaria de la educación, para Freire el conocimiento de la realidad no es un acto individual ni meramente intelectual, es decir, conocer el mundo es un proceso colectivo, práctico y que involucra diferentes formas de saber: la conciencia, el sentimiento, el deseo, la voluntad, el cuerpo. Toda práctica educativa debe reconocer lo que educandos y educadores saben sobre el tema y generar experiencias colectivas y dialógicas para que unos y otros construyan nuevos conocimientos. La famosa frase de Freire “Nadie lo conoce todo ni nadie lo desconoce todo; nadie educa a nadie, nadie se educa solo, los hombres se educan entre sí mediados por el mundo” debe leerse en este sentido constructivista (“quien enseña aprende y quien aprende enseña”) y no como un desconocimiento de la especificidad del papel activo que deben jugar los educadores.



Bajo el criterio previo, el presupuesto no es tanto conocer o tomar conciencia del mundo para luego transformarlo, sino conocer el mundo desde y en la práctica transformadora, en la cual intervienen deseos, valores, voluntades, emociones, imaginación, intenciones y utopías. Este proceso educativo de conocimiento del mundo nunca es definitivo sino que más bien siempre es inacabado y permanece en constante cambio. Asimismo, los sujetos en el proceso de conocer y transformar el mundo van cambiando ellos mismos y en su efecto, sus preguntas. Por lo que los productos del conocer no deben asumirse como verdades absolutas e inmodificables y debe aceptarse que pueden ser susceptibles de perfeccionar, de discutir y cuestionar. Se requiere más una pedagogía de la pregunta y no una de la respuesta, lo que nos lleva reflexionar que en la práctica, la preocupación de todo proceso de conocimiento debe centrarse directamente con los contenidos y las metodologías (qué conocer y cómo se conocer).



Por su parte, aprender haciendo es una metodología propuesta por nuestros pensadores universales que han dejado como legado al presente y que se constituyen en ideas, teorías y conceptos fundamentales en la educación de hoy y del futuro. 



El maestro Simón Rodríguez planteaba dos premisas fundamentales: "Educar para el trabajo y para la vida" y "Aprender haciendo y enseñar produciendo". Ello se resume en la unión de la educación con el trabajo laborioso, productivo y para la ocupación temprana para lo cual se debía promover en las aulas el valor hacia la actividad manual.



Luis Beltrán Prieto Figueroa en unas de sus más elocuentes planteamientos reconocía que en todo proceso educativo debe darse "La formación del joven donde se articule la mente, el espíritu y las manos ", pero además señalaba que "Una Educación Técnica para la afirmación de la independencia económica y productiva de la nación".

1 comentario:

  1. Hola. En cuál de sus obras,Simón Rodríguez dice: "Aprender haciendo y enseñar produciendo"

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